domingo, 20 de septiembre de 2009

PERSEGUIR UN SUEÑO, POR PILAR HIDALGO IGLESIAS


Persiguiendo un sueño que nunca se hará realidad, pero nunca dejaré de SOÑAR.
Desde la habitación del Hospital Sant Pau, con una extraña mezcla de sentimientos (tristeza, miedo, alegría...) escribo para deciros, lo que todavía creo aún no he asumido por el susto del pasado domingo y el cuál, a día de hoy, todavía permanece dentro de mí.
Cuando hablo de no asumir, me refiero a tener que abandonar involuntariamente el deporte de alta competición y el no poder nunca haber podido realizar o seguir luchando para hacer realidad mi SUEÑO.

Desde muy pequeña, cuando vivía en Sevilla, me sentaba las calurosas tardes en el suelo del salón a seguir a Induraín y compañía, y con 8 años pensé "quiero ser la mejor deportista en algo".
No obstante, y a pesar de los 18 años dedicados al deporte de alto nivel, han sido mucho los obstáculos que hasta el pasado domingo día 6 de Agosto de 2009, he logrado superar.
Quizás el más duro, porque realmente sentí como mi vida finalizaba, sin haber disfrutado de tantas cosas de la vida, sin despedirme de los míos....tantas cosas que las percibí tan de cerca...
Gracias a Takka, a la organización del triatlón de Puigcerdà, al Hospital de Puigcerdà, al helicóptero del Racc que me trasladó a Barcelona, a mi lucha...a todas las casualidades que gracias a Dios coincidieron y que han hecho posible que aquí esté para poder contarlo.
Todo comenzó en la bicicleta, a tan sólo 1 km de la transición, noté que algo no iba bien, palpitaciones y una opresión anormal en mi pecho, mis piernas y brazos no me respondían, y decidí bajarme de la bici. Aún así, quería seguir a los chicos que me adelantaban, pero veía que ni suave podría alcanzarlos porque la sensación de fatiga y debilidad iba progresando cada segundo y cada vez se hacía más intenso.
Cuando me encontraron, saqué fuerzas para poder hablar y pedir ayuda para que llamaran a una ambulancia porque el malestar iba aumentando, y no sabía cuánto tiempo iba a poder aguantar y controlar esa situación. Quería que me sacaran el mono de competición, que me estaba oprimiendo y ahogando, cuando sólo era una sensación producida por la Taquicardia Ventricular que estaba sufriendo en esos momentos.
Sólo quería e intentaba concentrarme en respirar FUERTE y PROFUNDAMENTE, mi corazón latía a 280 pulsaciones por minuto, notaba que se me salía del pecho y que un descuido mío o mala concentración, haría que mi corazón se frenara para siempre.
A pesar de las preguntas y preguntas de los enfermeros y médicos de la ambulancia, quise simular hacerme la inconsciente para que me dejaran respirar con fuerzas e intentar no ponerme nerviosa. Hasta llegué a cerrar los ojos, pero ellos insistían y me hablaban en todo momento para cerciorarse que estaba consciente. "EL 6 DE SEPTIEMBRE VOLVÍ A NACER".
En la ambulancia y en el hospital, sólo quería mantener la respiración lo más profundamente posible y tranquila dentro de la gravedad que percibía, mi corazón se había vuelto loco y sabía que si contestaba a las preguntas de los médicos me ahogaría aún más, entonces opté por hacerme de nuevo la dormida y cerrar los ojos para que me dejaran en paz... ahora sé, que lo que no querían era que me quedara inconsciente.

En urgencias, a mi derecha de la camilla, tenía un reloj blanco con agujas negras, que la minutera marcaba -.20min, y pensé desde la salida del triatlón a -.30, llevo casi 45 min así, no sé si aguantaré mucho más...con todo mi cuerpo rígido, las piernas congeladas, la mandíbula muy dolorida, la boca seca, y secreciones en la garganta...
Por fin llegó un médico vestido de calle, recuerdo muy bien su polo amarillo, le cogí su mano y sacando fuerzas de no sé dónde, le dije lo que más deseaba en ese momento: "No me quiero morir", el me contestó: "No te vas a morir".
Me dijo: "mira, te voy a inyectar esto (un líquido blanco) y te vas a tranquilizar, dormir y respirarás mejor", pero yo dije que NO con la cabeza, no quería dormirme, quería respirar.
Al cabo de un tiempo me desperté y la taquicardia había desaparecido. Dolorida, y llorando como un bebé acabado de nacer, ví a mi izquierda a Seb, mi novio, empapado como si fuera él, el que se hubiera tirado a nadar vestido.
NO ME LO PODÍA CREER, esa taquicardia se había detenido POR FIN!
Pasada una hora vinieron los del helicóptero y me dijeron si había viajado alguna vez, les dije que no sonriendo, pero en el fondo el miedo aún lo tenía metido en el cuerpo. No recuerdo nada del viaje porque me sedaron, pero sí cuando llegué al Hospital Sant Pau, recuerdo a todos ellos y a una chica que allí nos esperaba jovencita todos muy simpáticos y amables.
Creía que todo había pasado pero aún quedaban no muy buenas noticias...
Primero estuve ingresada en la UCI coronaria, y pasadas más de 24 horas y una vez estable, me trasladaron a planta, con mi compañera de habitación jovencísima con 85 años, simpatiquísima y con la mente más lúcida que muchos de nosotros, la Sra.Paquita.
Pero el miércoles empezaron con la primera prueba. Una RESONACIA, de la que salí llorando, hundida, porque pregunté y no supieron diagnosticar nada, sólo me comentaron que se tendrían que reunir los cardiólogos, pero que algo anormal se veía.
Llamé al Dr.Serra (cardiólogo de Sant Pau), pude hablar Dr.Emilio, Dra.Araceli (cardióloga de la BLUME de Madrid), sólo querían que me consolaran, escuchar que no sería nada grave, pero en el fondo yo sabía que no.
Al día siguiente pasó el Dr. Torner, me dijo que algo anormal se veía pero que se reunirían esa misma mañana el equipo de cardiólogos de Sant Pau, y vendrían a darme noticias.
Sobre las 12.30 aproximadamente volvió, se sentó, yo me puse de pie, y lo escuché.
Me explicó que existía una dilatación ventricular, el ventrículo derecho más dilatado que el izquierdo y que la contracción ventricular era anormal. Escuchar esto ha sido hasta el día de hoy LO PEOR QUE ME HA PASADO.
Empecé a llorar y a preguntarle si era grave, si esa enfermedad o patología iría a más, si me moriría pronto...pero el me contestó: "En ningún momento he dicho que sea grave, tenemos que seguir estudiando, hacer pruebas genéticas, y descartar lo que creemos, una displasia ventricular". Que posiblemente el deporte no haya ayudado a ésto, o que probablemente sea congénito, (tienen que estudiarlo).
Pero lo que sí me explicaron fueron unas pautas muy estrictas entre todos, no tomar café, chocolate, té, evitar situaciones de estrés, de ansiedad y lo más duro, "EL MÁXIMO ESFUERZO QUE PUEDES HACER ES ANDAR", me lo dijo muy serio. Y que empezaría esa misma noche una medicación para corazón (betabloqueantes).
En ese momento ni me afectó, al contrario, tenía y tengo tal susto que no quiero saber nada del deporte.
Pero hoy viendo las carreras en GOLD COAST (mundial triatlón), me he entristecido, siempre pensé que algún día podría llegar ahí , donde estaban las 7 primeras.
En un rinconcito de mi corazón tengo una pequeña esperanza de que se normalice y quién sabe si algún día pueda volver a intentarlo otra vez. Existe un frase que dice que la esperanza es una cosa buena, de las mejores yo creo, y las cosas buenas nunca mueren...

Desearía haber corrido el Cto. de España en mi tierra, Galicia, pero no ha podido ser, me encontraba muy bien, y sabía que si el pequeño problema de la pierna me lo permitía, podría ganar. Y así por lo menos hubiera sido mi última carrera con una pequeña victoria. Ahora, son dos noches casi sin dormir, estoy muy asustada y la medicación alomejor también ponga de su parte.
Ya estoy casa, este fin de semana lo pasaré con mi familia, la que no ví, pero se que fué un trago muy duro, y quiero estar con ellos, e intentar no pensar en nada, aunque me cueste.
Todo esto lo escribo con miedo, con el corazón encogido, soy consciente que tengo que ser positiva, como la Sra.Paquita me dijo, y que cambiara porque se me notaba en la cara.
Quiero agradecer a tanta gente TODO, que creo que no tengo espacio, y quizás me olvide a personas... me olvide de nombrarlas, pero no en mi interior.
A los que en 18 años de mi trayectoria deportiva estuvieron acompañándome siempre, levantándome cuando me caía, me vieron siempre sonreír y les hice sonreír: MI GRAN FAMILIA (Papá, Mamá, Isa, Ana, Alf....), a los que menos años también me acompañaron (Inma, mi sobri, tíos, primos y mis amigas "las de siempre").
También a todos los que me han echado una mano, me han ayudado a que pudiera seguir realizando lo que más me ha apasionado en la vida, a mis diferentes entrenadores, al actual y que más tiempo pasó conmigo Ivo Clotet, sin duda la persona más amante del DEPORTE y sobre todo del triatlón. Hace menos de un mes recuerdo que le dije: "Ivo, ¿sabes que seguiré haciendo triatlón no para participar en otra Olimpiada?, para eso NO sacrifico mi vida. Si sigo con todas, es para mejorar y mucho el resultado de la Olimpiada ATENAS 2004", pero como ya le he dicho "No ha podido ser". Creo que en el muy fondo los 2 tenemos una esperanza, aunque ninguno sepamos que ocurrirá.
A los directores técnicos de mi FEDERACIÓN (mis primeros pasos cuando Dudus), todos los que desde la FEDERACIÓN ESPAÑOLA se preocuparon y me dieron la atención que necesité.A mi Federación GALLEGA (Paco), a la Catalana también, a mi actual Club CANAL DE ISABEL II, al de "siempre" FLUVIAL DE LUGO, a los grandes amigos que me dieron este deporte y estuvieron siempre que los necesité, sobran escribir los nombres y ellos saben de sobra quienes son.
A mis patrocinadores, que gracias a ellos pude vivir de esto:
El más grande
HERBALIFE
GARMIN
CERVELO
HED
SPIUK
REDCOM
INVERSE
OAKLEY
SAUCONY
SAILFISH

A los que con poco o mucho participaron (Andreu, Ali...)
A los médicos que me llevaron durante estos años, los de mi federación y por supuesto a los cardiólogos Dra.Araceli, Dr.Serra, al equipo de cardiológos de Sant Pau (Dr.Vinyoles, Dr.Rodriguez, Dr.Torner),a Brotons, Edu y a los que el pasado 6 de Septiembre me salvaron la vida, sin ellos no estaría escribiendo ahora, los médicos, enfermeros del Hospital de Puigcerdà, y a la organización del Triatlón.
Y como no, siempre a mi gran pareja Seb, que ha estado a mi lado en todo momento.

Querida GENTE siento de corazón no haber podido jamás dedicaros un gran triunfo que SIEMPRE SOÑÉ.

P.d: Quizás tantas emociones y sentimientos en mi vida, hayan influido.

Un abrazo a todos y espero vernos por muchos años.


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